martes, 26 de marzo de 2019

Tarea Pendiente

Hace ya  días de camino a mi trabajo como cada mañana manejaba mientras escuchaba música y cantaba me vino a mi cabeza un pensamiento que tenía como almacenado hace cuatro años.
Resulta que vía al canal siempre veo edificios residenciales, estaciones de gasolina, restaurantes, joyerías, hoteles, iglesias, etc y hasta cementerios. Cada día como les comento básicamente tengo la misma ruta, ruta que a su vez me llevo esa particular mañana a lo que yo llamo “una tarea pendiente”. Esa mañana al pasar por el cementerio que está solo a pocas cuadras de mi trabajo me sentí atraída por deseo de cumplir con un deseo que tenia en mi corazón. Debo contarles primero que tengo cuatro años tratando de entender la razón por la cual lo más conveniente para las cenizas de mi papá era reposar en un lugar sagrado. El caso es que al pasar por el cementerio esa mañana como les dije anteriormente sin vacilar doble y me metí. Para mi sorpresa resulta que no era un solo cementerio sino  dos cementerios los que están en la vía hacia Telemundo . La diferencia de ese día con otros es que allí estaba yo impactado de mi misma, dentro de uno de los lugares que más miedo les tengo. Rechazo sería la palabra correcta. Créanme que ese no es el lugar más agradable del mundo, o por lo menos eso pensamos la mayoría. El cuento es que baje el vidrio y le pregunté a una muchacha que estaba con dos niñas si esa era la oficina de información y me dijo: “yo creo que si”. Me estacioné, me miré al espejo  y con mis botas y mi look del día caminé  por el lugar que más miedo me da desde que estaba chiquita. Ahora bien no se si me pueden creer lo que les voy a contar...pero me equivoqué de cementerio. Se los juro...cuando entré  a la oficina me di cuenta por la vestimenta y las kippah de los señores que me recibieron que era un cementerio judio. Así como lo leen. Cosa que desconocía porque paso por allí a diario y de lejos se venía como los cementerios que siempre vemos en las películas sin ninguna diferencia. Claro esta si tienen una que otra diferencia. Palabras más, palabras menos, el señor de la oficina de información me dijo que el cementerio católico estaba cinco cuadras hacia arriba al lado de la iglesia Guadalupe y así fue como moví toda mi indumentaria para dirigirme al lugar correcto. Camine hacia mi carro de nuevo  cual pasarela y en el caminito hacia mi camioneta me encontré con lo que parecía un servicio funerario que salía y hasta me sorprendí de mi misma al ver a los señores que custodiaban la urna como parte de la película “Los hombres de negro” y yo una modelo de revista por mi pinta de esa mañana algo llamativa  ( chaqueta de cuero y botas marrón , pantalón negro, cola de caballo y lentes oscuros.)  No se si me explico, pero para mi todo era como la escena de una serie de netflix. A todas estas me subo en el carro serena, sintiendo algo raro, pero sonriendo y manejo hacia el cementerio católico con mi música a todo volumen para creer que ando en otro plan y en efecto al ver las otras tumbas que se ven desde afuera me fije que en efecto ahora si debía estar en el lugar que indicado. Entro, me dejo guiar por los letreros que indicaban el camino y pues cuando vi la palabra “office” me fui a estacionar cuando de pronto veo a dos hombres hablando y aún montada en mi carro y con mi música de Maluma a todo volumen le pregunté a uno de los señores si este era el cementerio católico y en efecto si era. Decido bajarme del carro a preguntarle al chico sobre varias cosas que tenía en mi cabeza, pero como siempre hablo tanto le empiezo a contar todo lo que me pasó antes de llegar al cementerio y supongo que el muchacho me vio como muy pintoresca . El seguía escuchando mi monólogo, de hecho que estoy segura que noto mi nerviosismo...me escuchaba atentamente y en eso me pregunta: “Quieres que te muestre el cementerio?” . Juro que jamás me habían invitado a pasear por un cementerio. Nos montamos en el carrito de gol y empezamos a manejar hasta el área donde reposan las cenizas. Ese día averigüe lo que podía hacer con la cenizas de mi papá y luego de la explicación del muchacho tan amable y paciente que me dio detalles de lo que sería llevar las cenizas a un lugar como ese le dije: “Dónde hay que pagar y qué hay que hacer ?”.  Sin mentirles algo dentro de mi me decía que ese día estaba escrito aunque no planificado. Es un mundo muy interesante el mundo de los cementerios. Es una industria como cualquier otra. Claro está para uno es algo muy tenebroso, pero más allá de eso lo que si les digo es que luego de 4 años con las cenizas de mi papá en casa y de escuchar al Padre Paco sentí que había llegado el momento de darle reposo a las cenizas en un lugar especial, sagrado y apropiado. Luego de ese día al inicio de febrero les puedo decir que tengo a nuevo buen amigo. Un amigo que trabaja en un cementerio y a quien guardo en mi teléfono con el
nombre “el chico del cementerio” que el destino me presento para tomar la decisión familiar más
difícil de mi vida de comprar dos espacios en un cementerio católico porque la verdad es que como dice mi consejero y amigo Padre Paco “Eso es lo más seguro que tenemos!!!”.
Que suena muy raro que yo haya podido hacer eso es cierto. Que no me lo creo aún también es verdad, pero les digo que mi corazón está en paz
Con esa decisión. Tanto así que luego de incluso hacer el servicio de introducir las cenizas de mi amado padre “mi hombre favorito” en acto privado, luego de remover todo ese sufrimiento que nos causó su partida, debo también decirles que fue bello y lleno de emociones que nos confirmó que hemos estado dia a día aprendiendo a vivir con este dolor. Claro está que no he podido volver a pisar el cementerio aunque paso por allí cada mañana desde el 23 de febrero. Que difícil, que dura situación...creo que sin poder explicar bien lo que ha sido esta separación física con mi padre he seguido viviendo y entendiendo que cada cual tiene su día. De hecho no se me ocurre nada más que pensar en este momento que en la palabra que leí en el brazo de alguien a quien conocí hace poco ”Resiliencia”. Palabra que me quiero tatuar en el alma para que no se me olvide porque así hemos sobrevivido esta pérdida tan grande...saben que ??? Díganle a quienes aman que los aman todos los días y no dejen de expresar sus sentimientos bajo ningún concepto. 

#cosasquesientecaro

1 comentario:

Victoria Marin dijo...

Parece de de película llore al sentir tu sentimiento que te paso por la mente y viviste