lunes, 16 de septiembre de 2019

Vuelo 1235

De camino a casa desde Houston me puse a contemplar las nubes que adornaban el cielo y me preguntaba en cuál de esas nubes vivía mi papito y las observé y las observé y las volví a observar. De hecho que hice una sesión de fotos a las nubes más bellas que he visto en mi vida, parecían algodón de azúcar y quienes me conocen saben que amo el #cottoncandy 🙈es más vale la pena que les cuente que cada vez que llego a un parque o feria siempre voy directo a buscar “mi algodón de azúcar. El caso es que mientas pensaba todo esto por un momento hasta me dije “si escribo esto pensarán que me metí algo y alucino”, claro  lo que pasa es que también para “quienes me conocen” saben que no soy de esas jajaja y esta conexión entre las nubes y yo tiene que ver con la profunda nostalgia que siento al montarme en un avión y pensar en las muchas veces que llamaba a mi papá desde el aeropuerto ya montada en el avión. Y aunque trató de “no recordar” por aquello de alejar la tristeza, debo reconocer que  recuerdo las decenas de veces que me bajé de un avión y lo primero que hacía era llamar a mi papá para contarle cosas así como las que acá estoy expresando.
Bueno el caso es qué hay que pasar la página y continuar cómo lo habría querido mi papito”.
Solo le pido a Dios que esa nube hermosa que le asigno a mi papá sea una nube llena de seres amados, de familia, porque soy de las que piensa que cada nube es una familia allá arriba cerquita de Dios, y que todos estén pasándola  bien. Incluso lo único que pido en medio de la nostalgia que me embarga cuando estoy rodeada de nubes es que algún día en un sueño yo vea como están en el otro lado y que por un minuto pueda volver a sentir un abrazo de #mihombrefavorito 👉🏻
y sentirlo como esa última vez que pude abrazarlo, tocar sus manos y ver los bellos ojos llorosos que ponía mi papito cada vez que nos despedíamos. Pero ni modo pues no me quiero poner nostálgica 😋🙈sino darle gracias a Dios por cada día y que me permite ser mejor y mejor y aprender de esta dura partida y meterle a gente en el cerebro que cuando amennnnn a alguien se lo digan todos los días porque nunca se sabe cuando en lugar de un hasta luego hay un adiós.
#cosasquesientecaro 

1 comentario:

Unknown dijo...

Me hiciste llorar. Sentimientos duros pero, ni modo, ser fuerte se puede llorando si hay q llorar y extrañando a quienes son gran parte de lo que somos. Lindas tus palabras.