
Otra vez, otro actor se va antes de tiempo. Corey Haim pasa a la lista de tragedias de Hollywood. En los últimos tiempos hemos sido testigos de cómo se van de ésta tierra chicos con toda una vida por delante. Sólo hay que cambiar el nombre cuando ocurren éstas situaciones porque las circunstancias prácticamente son las mismas. Al parecer la juventud, la fama y el dinero son mezclas letales cuando hablamos de las grandes estrellas. Y aunque podríamos suponer que sería lo contrario, ésa formula es increíblemente maligna según lo que hemos visto. Si hacemos un recorrido por nombres que conocemos encontraremos aunque sea algún tipo de problemas con narcóticos de cualquier tipo, desde un tylenol hasta propofol. La adoración por las prescripciones médicas y por la sustancias ilegales son un factor común en muchos de éstos integrantes de éstas listas macabras. Las autopsias terminan siendo las mismas. Cada una parece una fotocopia de la otra. Si comparamos las autopsias de Ann Nicole Smith, Heath Ledger, Brittany Murphy y tantos otros encontraremos varias similitudes. De hecho incluso un mismo patrón de conducta y probablemente las mismas historias.

Chicos famosos desde pequeños carentes de algo que aún no sabemos a ciencia cierta de qué se trata. Ya es imposible emitir un juicio porque no se sabe la razón de por qué pasan éstas situaciones tan tristes. Qué hace que se refugien en productos elaborados supuestamente para evitar un mal. Qué produce que estos cocteles sean tan adictivos? Cocteles de la muerte preparados por las tan mentadas pastillas para dormir, para evitar la depresión, para parar el dolor y un sinfín de cosas que no pararíamos de enumerar.
Ser testigos de esa autodestrucción es terrible. Desde todo punto de vista pasearnos por las vidas de muchachos que dejaron de soñar el día que dejaron de dormir es una pesadilla. Imaginar que nada les satisface y que no los lleva nada porque hay un gran hueco. Un enorme vacio que el tiempo fue haciendo más hondo. Me muero de la tristeza, de la impresión, no puedo ocultarlo, porque esas vidas al borde siempre del precipicio dan miedo.
Es por ello que cada día aprecio más la crianza y los valores que se dan en éste esto otro lado de la línea entre la fama y el anonimato. Deber ser un ejemplo y convertirse en un antivalor debe ser terrible. Querer llamar la atención del mundo, pero en las páginas de sucesos es sin duda algo fuera de cualquier ideal.Ojala que chicas que están en ese camino negro como Lidsay Lohan, Amy, Winehouse, Britney y muchas más vean, lean y escuchen éstas tristes historias y paren de actuar como lo hacen. Que en Paz descanse Corey Haim.































