jueves, 14 de febrero de 2008

Amor de madre!

A propósito del día del amor y la amistad, se me ocurre que debo escribir sobre uno de los actos de amor más grandes y escandalosos de los últimos tiempos. Es que soy una de las que considera que por los hijos lo que sea.


Se trata de la explosión de amor, que tuvo hacia su hija, la mexicana “chiquita pero picosa” Salma Hayek, cuando se sintió intimidada y agredida por parte de un fotógrafo y decidió lanzarle cuanta cosa tenía encima al individuo.


La actriz no quería que su Valentina fuera retratada de esa manera llena de persecusión y mala energía, y fue por esto que se le tiró al paparazzo con toda su fuerza. Como dice el dicho “lo bueno y lo venenoso vienen en frasco chiquito”.


Salma, cuentan que días anteriores al encuentro con el fotógrafo de Nueva York, ya lo había visto rondando por la zona y lo tenía identificado, y por ello es que no lo pensó dos veces cuando lo tuvo frente a ella, pues ya estaba cansada de él y su combo.


El hotel Midtown, fue el lugar de los hechos y donde quedó el registro de todo el evento de la actriz con el fotógrafo. Ella junto a su esposo el empresario francés Francois-Henri Pinault había estado varios días en compañía de amistades y familiares y asegura que en el pasado nunca vivieron un evento en donde sintieran que su hija corría peligro.