lunes, 21 de enero de 2013

AL ESTILO CENICIENTA...PERO EN LA CASA BLANCA

Mientras vi el discurso de la toma de posesión de Obama no les puedo ocultar mi emoción ni tampoco puedo negarles mi admiración por su vida llena de lucha, llena de ideales bien encaminados y la dedicación para con sus hijas, excelente rol de padre para mi es lo que más resalta para mi. Pues así le da ejemplo a todos esos padres de los Estados Unidos que llevan la tarea a diario de hacer y formar a los próximos presidentes de los Estados Unidos. Y creánme, indiferentemente de cada uno de los pensamientos que no sean de mi preferencia política soy una admiradora de los buenos seres humanos y me gusta la forma en la que se desenvuelve en su vida personal y profesional el Presidente del país donde vivo hace ya una década. No puedo dejar de estar feliz de estar acá en USA en esta segunda toma de posesión del primer presidente afroamericano de los Estados Unidos, NO ME CANSO DE REPETIRLO.
Me gusta cuando Obama dice que su gobierno es del pueblo y para el pueblo, PERO SIN ODIO, SIN VIOLENCIA como otros que le hacen creer a un pueblo que les importa. Estoy convencida que cuando Obama menciona el hecho de trabajar juntos no se equivoca, porque el éxito está el trabajo en equipo. Y aunque muchos criticaron que no se enfocara hoy en éste discurso de toma de posesión en temas específicos, pienso que fué directo y no hizo alarde de su puesto de "Comandante en Jefe"como debe ser. Un pueblo necesita pruebas, acciones concretas y Obama gustele a quien le guste llegó allí de nuevo a la Casa Blanca porque un pueblo cree en su gestión, en su proceder.
Y fijénse que ayer precisamente leí un artículo en el Nuevo Herald titulado "LA ADOLESCENCIA EN LA CASA BLANCA", en donde mencionaban que Obama no solo había estado al mando de un país viéndolo crecer, sino que al mismo tiempo ha visto crecer a sus hijas Malia y Sasha. Leer cosas maravillosas como que le gusta estar presente en la vida de ellas y que aunque ahora a ellas por cosas de la edad no les gusta estar mucho "con él" (de manera graciosa) es practicamente escuchar a un padre normal y corriente contando lo que pasa en casa a diario. También leí en éste mismo artículo que tanto él como la primera dama Michelle son unos padres como cualquier otro par de padres.
En el articulo se describieron cosas que estoy segura que todas y cada una se las exigimos a nuestras hijas como: las chicas deben comer saludable "más verde", utilizar sus electrónicos los fines de semana, practicar por lo menos dos deportes y Malia la mayor de las chicas Obama debe aprender a lavar su ropa para cuando vaya a la Universidad. Sin duda admirando lo que ellos son como familia y padres, como no admirarlos en su gestión siendo la cara de un país que necesita que se le reafirmen los valores familiares? Amo a la gente "importante", poderosa y famosa que sigue haciendo cosas normal y corrientes, cosas que hacemos todos. Y cómo no admitirles que me parece estupendo ser testigo tal como ustedes de la relación de Barack y Michelle Obama, pues como hemos escuchado toda la vida: "Detrás de todo gran hombre hay una gran mujer".
A propósito de frases memorables, una frase que la guardo en mi archivos de "cosas que no debo olvidar" fue una frase que el periodista Jorge Ramos por cierto recordó en la cobertura de la posesión de Barack Obama hoy en un momento mientras ellos caminaban por las calles de Washington dicha por parte de Obama: "Puede haber duda de mi, pero lo que si es una verdad es que Michelle es una excelente Primera Dama". Sin duda mi gente eso es amor, es admiración y una realidad. De hecho expertos aseguran que Michelle Obama goza de mayor popularidad en comparación a su esposo y eso no es por casualidad, es producto del trabajo de una madre y mujer dedicada a las causas sociales.
Y hablando de mujeres magníficas no puedo dejar de mencionar a Sonia Sotomayor, mujer a quien admiro, respeto y reconozco no sólo como una de las mujeres poderosas de esta generación, sino como todo un ejemplo de vida. La jueza Sotomayor con el libro "Mi querido mundo" ha dejado a más de uno con la boca abierta por el nivel de sinceridad y las historias que contó. Una chica que decidió hacer su camino al andar, que dice que el baile es maravilloso para el despecho y que nada como ser independiente y feliz sola para poder estar con alguien. A mi en lo personal me dejó con el alma llena, pues esas son las historias que debemos leer las mujeres de hoy, seguras y creativas.
En una entrevista que el maravilloso Jorge Ramos realizó a la jueza se vió a una mujer auténtica, llena de pasión y sin pelos en la lengua. Ella contaba historias de su vida como latina, de su desarrollo como profesional, de su divorcio y de lo que le quiere dejar a la gente sembrado, que es simplemente que la vean como una mujer que estudió y agradece todo lo que los estudios le ofrecieron a nivel humano y a nivel profesional. Al igual que la Diva del Bronx, a la jueza Sotomayor le llaman "Sonia la del Bronx", pues es una mujer criada en su infancia en las calles por las que seguramente jugaba y soñaba con ayudar a los demás. En medio de su pobreza se destacó y salió vencedora y no por su fama del presente, sino porque la pobreza no es una excusa, sino un estímulo para conseguir lo que quiere. El caso mi gente es que como dicen por allí no preguntemos más que puede hacer el país por nosotros, sino que puedo hacer yo por el país.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Esta mujer es un fastidio! No es ni periodista ni nada. Piensa que con su altaneria y vulgaridad gana mucho. Y lo que realmente se gana es el desprecio de muchos. Ni si quiera sus propias desgracias la hacen aterrizar. Hace poco la vi y me quede fria que ni siquiera en misa tiene un comportamiento digno y decente. Pues estando con su propia hija se comporto arrogante y fastidiosa a la hora que alguien tuvo que pedirle permiso a la hora de sentarse en la misma banca. Lo mismo a la hora de salir de la misa. Mostro claramente lo que es. Es una mujer hueca y vacia completamente. Y es que que mas puede esperar uno de una mujer de esa clase. Porque la mona aunque de seda se vista mona se queda.